Un coche descuidado (chapa,
asientos, tapicería, elevalunas que no funcionan, bombillas fundidas, etc.)
puede ser síntoma de descuidos de motor, préstale una mayor atención. Pero,
también un coches excesivamente cuidado puede pretender esconder algún
problema grande. Los coches excesivamente deportivos (llantas, volantes y
asientos deportivos, faldones, motores trucados, etc.) suelen a ver sido
forzados al limite. Ten cuidado con ellos, no te dejes impresionar por su
aspecto exterior.
El número de kilómetros. El número de kilómetros de un
coche es manipulable. Los coches diesel suelen tener, a igualdad de años, más kilómetros
que los coches de gasolina. Infórmate del uso que se le ha dado al
vehículo, los taxis, coches de autoescuelas, ambulancias, coches de
representantes, etc. suelen tener muchos más kilómetros que la media. Un forma
de controlar el número de kilómetros es exigir el libro de revisiones del
coche, comprobando cuando y con cuantos kilómetros se ha pasado cada una de
ellas. Otros indicadores del número de kilómetros, aunque estos pueden haber
sido sustituidos son el desgaste del volante, de la palanca de cambios, de los
asientos y la tapicería, de los pedales, de las manillas interiores, etc. Debes
tener en cuenta, también que no es lo mismo 50.000 kilómetros en ciudad que en
carretera. En ciudad los coches sufren más. El desgaste de las llaves también
puede ayudarte.
Golpes y vuelcos. Hay golpes sin importancia pero hay otros
que pueden dañar la estructura del vehículo y provocarle comportamientos
imprevistos, por ejemplo en las curvas. No compre nunca un coche que haya
sufrido un golpe fuerte o haya volcado. La existencia de golpes o vuelcos puede
detectarse en reparaciones de chapa realizadas en las puertas, en el maletero,
capó, etc. Cuando se repinta un automóvil suelen quedar diferencias en el
brillo de la pintura que son observables con la luz solar. Un coche con años no
puede tener la pintura intacta, si la tiene, pregunte porqué. Suelte el volante
a unos 90 kilómetros por hora y observe si el coche se va hacia algún lado,
esto puede ser también por un golpe o simplemente por una mala alineamiento de
la dirección. Los intermitentes y faros cambiados también pueden ser
indicadores de posibles golpes. Las puertas, maletero y capó tienen que cerrar
sin esfuerzos y no estar desajustados. Los bajos del coche también son
importantes. La holgura en la dirección puede indicar alguna rotula rota.
El estado del motor es más complejo de determinar, aquí es imprescindible
la presencia de un mecánico de nuestra confianza, algunos
indicadores el es humo que sale por el escape, las gomas del motor, las
vibraciones y los ruidos excesivos, perdidas de aceite o agua, el estado de las bujías, el funcionamiento del
estárter, de los calentadores, que tenga un
ralentí estable, etc.
Compruebe que funcionan todos los elementos que el coche
tiene, radio cassete, elevalunas, mandos, cierre centralizado, aire
acondicionado, mechero, luces del tablero, etc. Si el ventilador salta
continuamente indica que el coche se calienta en exceso.
Compruebe el estado del mantenimiento del vehículo; el
desgaste de los neumáticos (incluido el de repuesto), el estado de los cambios
de aceite, desgaste de pastillas y discos de freno, las bujías, filtros, gas del
aire acondicionado, el estado de la suspensión (húndala y tendrá que hacerlo
de forma constante y posteriormente volver a su estado con suavidad, los
rodamientos (si están mal hacen una especie de zumbido), el tubo de escape que
no este agujereado, etc. Número de llaves y mandos del cierre/alarma que te van
a entregar. Todo ello supone un desembolso, que si no está hecho, usted tendrá
que realizar más tarde.
Pruebe le vehículo, preste atención a vibraciones y ruidos
extraños, a la forma de entrar las marchas, ...
Siempre es aconsejable ir acompañado de un mecánico de
confianza, aunque nos cueste algo, ya que el sabrá hacer todas las
comprobaciones mejor que nosotros por mucho empeño que pongamos.